Católicos de Baltimore llevan la voz de los migrantes al Capitolio de los Estados Unidos March 7, 2026By Marietha Góngora V. Special to the Catholic Review Filed Under: En Español In English WASHINGTON – “Piden ayuda y lo único que puedo decirles es: ‘Los escucho. Los escucho’”, dijo el diácono Seigfried Presberry al describir las llamadas telefónicas que recibe de familias después de que un ser querido ha sido detenido por las autoridades de inmigración. El diácono Presberry, coordinador del ministerio penitenciario de la Arquidiócesis de Baltimore, compartió esas conversaciones con un asistente de la senadora demócrata de Maryland Angela Alsobrooks durante las reuniones celebradas en el Capitolio el 5 de marzo. Algunos miembros de una delegación de la Arquidiócesis de Baltimore se reúnen con el senador demócrata Chris Van Hollen de Maryland en Washington, D.C., el 5 de marzo de 2026, para abogar por los derechos de los inmigrantes. (Cortesía de Yvonne Wenger). Las llamadas, explicó, suelen provenir de familiares desesperados que buscan a alguien que pueda comunicarse con su familiar detenido o brindarles apoyo espiritual. Su testimonio formó parte de una jornada más amplia de defensa de la inmigración en Washington, que reunió a delegaciones católicas de varias diócesis con miembros del Congreso. La Arquidiócesis de Baltimore envió una delegación compuesta por líderes religiosos, laicos y Lia García, directora de Ministerios Hispanos. Los participantes de Baltimore se dividieron en pequeños grupos para reunirse con los legisladores y su personal. Sus citas, organizadas por Michelle Zelaya, directora asociada de la Conferencia Católica de Maryland, incluyeron al senador demócrata Chris Van Hollen y a los asistentes legislativos de Alsobrooks, así como a los representantes demócratas Sarah Elfreth, Kweisi Mfume y Jamie Raskin. Durante las reuniones los delegados compartieron experiencias personales de sus ministerios e instaron a los legisladores a llevar a cabo una reforma migratoria integral que proporcione vías para la regularización y la ciudadanía a los inmigrantes indocumentados y para que se mantengan unidas a las familias. “Los obispos tienen una larga trayectoria de abogar por nuestra comunidad”, declaró García a Catholic Review, “y lo que estamos pidiendo al Congreso, a nuestros representantes, es una vía a la legalización de nuestra comunidad”. García señaló que abogaron por aquellas “personas que han vivido aquí por años, que pagan sus impuestos, que tienen familias, que tienen negocios, que han hecho sus vidas acá”. Otro asunto planteado por la delegación de Baltimore fue la necesidad de agilizar el proceso para obtener la residencia permanente y los visados R-1 para trabajadores religiosos para los sacerdotes que prestan servicio a las comunidades de inmigrantes. La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos ha promovido la Ley de Protección de la Fuerza Laboral Religiosa para abordar el problema. El padre redentorista Ako Walker, párroco de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús en Highlandtown, habló sobre inmigración durante una reunión celebrada el 5 de marzo de 2026 en Washington, D.C. (Cortesía de Yvonne Wenger). “Tenemos varios sacerdotes que han estado varados en ese proceso, algunos que han salido del país a visitar a sus familias u otros lugares y que se les ha hecho casi imposible regresar”, dijo García, quien añadió que el grupo pidió al Congreso que revisara “todos esos procesos largos de espera y ver, si de alguna manera, pudiesen agilizarlos porque es nuestra gente la que está sufriendo”. El padre redentorista Ako Walker, párroco del Sagrado Corazón de Jesús en Highlandtown, dijo que en las reuniones también se abordaron los retos a los que se enfrentan los ministros cuando se detiene a inmigrantes. El padre Walker también es delegado arquidiocesano para los católicos hispanos. “Especialmente hablamos de lo que pasa después del arresto de un inmigrante, la dificultad de pastorear a estas personas desde el momento de su detención”, dijo el padre Walker, quien hizo énfasis en la necesidad de leyes de inmigración que respeten la dignidad de todas las personas. Los delegados instaron a los legisladores a garantizar que los detenidos puedan practicar su fe y recibir atención pastoral. Según el departamento de relaciones públicas de la Arquidiócesis de Baltimore, aunque los funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en algunos centros de detención del país han permitido a los sacerdotes celebrar la Eucaristía y proporcionar atención pastoral, ese acceso no se ha concedido a nivel local. En Baltimore, los esfuerzos de la arquidiócesis por ofrecer misa y proporcionar paquetes de ayuda a los reclusos han sido denegados y las visitas del clero han sido obstaculizadas por los funcionarios del ICE. En otros lugares, se ha concedido dicho acceso en los “centros de detención” del ICE. Sin embargo, en Maryland, los detenidos son trasladados primero a un “centro de retención” en Baltimore antes de ser trasladados fuera del estado. El Obispo Christopher R. Cooke, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Filadelfia, pronunció la homilía en una misa especial celebrada en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington, D.C., el 5 de marzo de 2026 en solidaridad con los inmigrantes. (Cortesía de Mihoko Owada/Catholic Standard). La delegación de Baltimore también pidió a los legisladores que apoyaran una legislación específica, incluida la Ley Frederick Douglass de Prevención y Protección de las Víctimas de la Trata de Personas. Otras delegaciones católicas de las arquidiócesis de Filadelfia y Washington y de las diócesis de Camden (Nueva Jersey) y Providence (Rhode Island) también participaron en la jornada de defensa. Entre ellas se encontraba el obispo de Providence, Bruce A. Lewandowski, C.Ss.R., antiguo obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Baltimore. Tras la jornada de cabildeo, las delegaciones se reunieron en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción para asistir a la misa celebrada por el Obispo Christopher R. Cooke, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Filadelfia, y concelebrada por el Obispo Joseph Andrew Williams, obispo de Camden. En su homilía, el Obispo Cooke reflexionó sobre la dignidad humana y la misión que había llevado a las delegaciones a Washington. Recordó a la congregación que cada persona “tiene valor por nuestro cuerpo y nuestra alma a imagen y semejanza de Dios, tal y como intentamos transmitir a las diversas personas con las que nos encontramos hoy en esas oficinas”. Yvonne Wenger contribuyó a este artículo. En Español Una Ministra Laica al Servicio del Pueblo ¿Estamos los padres hispanos abiertos a que nuestros hijos sigan el llamado de Dios? ¿Es posible ser joven, inmigrante y un líder de fe hoy en día? Los queridos pesebres muestran el verdadero significado de la Navidad Las reliquias de Santa Teresa de Lisieux llegan a Baltimore Los obispos celebran una Misa para ‘implorar al Espíritu Santo que inspire’ su asamblea de otoño Copyright © 2026 Catholic Review Media Print